Cuando aprendiste a girar hacia los dos lados ya te creías el amo de la barraca, y no digamos cuando levantaste la tabla 10 cm. en un salto (por llamarlo de alguna manera...). Eras ya un snowboarder de los pies a la cabeza. Por eso no entendiste a santo de qué venían tantas risas cuando dijiste que habías visto a un tipo que bajaba "al revés" o cuando explicaste a tus amigos que los piños que te faltan los perdiste al golpearte "contra el borde del medio tubo después de dar dos vueltas completas en el aire" (mentira, por cierto... te los dejaste con la barra de una silla al subirte a ella). Claro... no sabías que la gran dificultad del snow no es aprender a surfear, sino aprender los términos en inglés con los que se nombra cada maniobra y cada elemento de este deporte. Entonces habrías dicho: "Me jodí los piños al pegarme contra el coping del halfpipe tras marcarme un 720". Pues aquí tienes una pequeña ayudita. Para que no vuelvas a quedar como un membrillo.